La biocapacidad es la capacidad que tiene un planeta de abastecer recursos naturales útiles y absorber los desechos generados por los humanos.

Si los recursos naturales que abastece nuestro planeta para la fabricación de nuestros productos es menor que la contaminación que provoca su fabricación, los ritmos de la cadena natural se rompen.

Si se da esta situación, lo que estamos haciendo es romper la sostenibilidad del planeta.

La sostenibilidad es una palabra que define el equilibrio del planeta. Este equilibrio trata de obtener de la tierra unos recursos naturales a un ritmo que le permita reponerlos y a su vez, generar el mínimo número de residuos para que sea capaz de absorberlos de forma natural.

Actualmente, nos encontramos en un punto en el que los desechos que generamos son muy superiores a los recursos naturales de los que nos abastece el planeta. Por ello, el ahorro, la eficiencia energética, la reducción del desperdicio alimentario (zero waste), el avance hacia la economía circular, el reciclaje, etc… son algunas de las soluciones que pueden llevarnos a mantener ese equilibrio.

Este impacto ambiental que ejercemos sobre la naturaleza y que es generado por la demanda humana sobre nuestro entorno se puede medir a través de la “huella ecológica“.

¿Quieres conocer cuál es la tuya? Global Footprint Network ofrece en su página web una calculadora donde puedes calcular tu huella ecológica para aprender y cambiar algunos hábitos contribuyendo así a mejorar la biocapacidad del planeta.

La WWF publica cada año el informe “Planeta Vivo” donde detalla cómo se encuentra el planeta actualmente y hacia donde nos deriva la situación actual en la que nos encontramos.

Como ves, la necesidad de reducir nuestra huella ecológica es urgente, y la tarea se comienza en el día a día. 

¡Anímate y colabora!

Imagen: WWF