Las grasas hidrogenadas o grasas trans, son grasas que se generan mediante un proceso químico. Este proceso químico se denomina “hidrogenación” y consiste en añadir hidrógeno a ciertos ingredientes que contienen grasas de forma natural en estado líquido cuando estos se encuentran a una temperatura muy alta para que pases a ser sólidos.

Esto hace que las grasas insaturadas que son necesarias y saludables para nuestro organismo, se conviertan en grasas saturadas que son artificiales, perjudiciales e impiden llevar una dieta equilibrada.

Estas grasas mejoran las propiedades del alimento, principalmente su sabor y la conservación del producto.

¿Qué peligro tiene el consumo de grasas hidrogenadas?

  • Aumentan el nivel de lipoproteínas de baja densidad, es decir, aumentan el colesterol malo perjudicando el sistema circulatorio y corazón.
  • Contribuyen a aumentar los triglicéridos (grasa que se encuentra en la sangre) provocando enfermedades cardiovasculares y pancreatitis aguda.
  • Aumentan la probabilidad de desarrollar diabetes de tipo 2, favoreciendo que la hormona de la insulina se comporte de forma anormal.

¿En qué alimentos podemos encontrar grasas hidrogenadas?

Este tipo de grasas las podemos encontrar principalmente en alimentos procesados, bollería industrial, platos precocinados, etc…

Consumir 5 g. de grasas hidrogenadas al día se considera peligroso y muy perjudicial para nuestra salud.

¿Cómo puedo saber si un alimento contiene grasas hidrogenadas?

Lo primero que debes hacer, es prestar gran atención en la lectura de su etiquetado.

En caso de que el alimento contenga más de 0,5 g. de grasas hidrogenadas, es obligatorio que aparezcan detalladas en su etiquetado. En caso contrario, no es necesaria su declaración.

Por ello, siempre que en el etiquetado indique que contiene “aceites vegetales”, desconfía de ese alimento porque es posible que contenga este tipo de grasas.

Desde Luis Gil te recomendamos llevar un dieta sana y equilibrada limitando o evitando el consumo de este tipo de alimentos. Alejarse de las grasas hidrogenadas, no significa alejarse de tomar este tipo de alimentos, sino cambiarlos por otros elaborados de forma más beneficiosa para tu organismo.