Comer es una necesidad humana que lleva implícita la acción de ingerir alimentos en nuestro organismo que nos proporcionen los nutrientes necesarios para desarrollar la actividad del día a día.

En esta necesidad humana, pocas veces nos planteamos si lo que estamos comiendo es un alimento inocuo y seguro.

Un alimento inocuo es aquel que garantiza que la ingesta del mismo no causará ningún daño al consumidor de acuerdo a los requisitos higiénico-sanitarios.

En caso de no ingerir un alimento inocuo, se pueden presentar enfermedades que se denominan «enfermedades de transmisión alimentaria» y son causadas por microorganismos y/o sustancias químicas tóxicas.

La mayoría de estas enfermedades, se pueden prevenir con una manipulación adecuada de alimentos, por ello, hoy te amos a dar 5 claves para comer de forma segura:

Limpieza en manos, alimentos y utensilios

En la tierra, el agua, los animales y la gente se encuentran microorganismos peligrosos que causan enfermedades originadas en los alimentos. Estos se llevan de un lado a otro por las manos, utensilios, ropa, trapos de limpieza, esponjas y cualquier otro elemento que se haya lavado correctamente.

Separa alimentos crudos y cocinados

Los alimentos crudos, especialmente carne, pescado y sus salsas, pueden estar contaminados con microorganismos peligrosos que pueden transferirse a otros alimentos como comidas cocinadas o listas para comer, durante la preparación de los alimentos o mientras se conservan. Por ello, es recomendable mantenerlos siempre separados.

Cocina los alimentos completamente

Una correcta cocción mata casi todos los microorganismos peligrosos. Lo recomendable es cocinar el alimento de tal manera que todas las partes alcancen los 70°C, lo que garantiza la inocuidad de estos alimentos para el consumo.

Existen alimentos, como trozos grandes de carne, pollos enteros o carne molida, que requieren especial control de la cocción.

En caso de tener alimentos ya cocinados que hayan estado conservados en la nevera, el recalentamiento adecuado de los mismos, mata los microorganismos que puedan haberse desarrollado durante su conservación.

Mantén los alimentos a temperaturas seguras

Algunos microorganismos pueden multiplicarse muy rápidamente si el alimento se ha conservado a temperatura ambiente.

Si el alimento se ha conservado por debajo de los 5°C o por encima de los 60°C el crecimiento microbiano se hace más lento o se detiene. Algunos microorganismos patogénicos pueden todavía crecer en temperaturas bajo los 5°C, aunque es menos normal.

Utiliza agua y materias primas seguras

Las materias primas, incluyendo el agua, pueden contener no sólo microorganismos sino también químicos dañinos. Es necesario tener cuidado en la selección de productos crudos y tomar medidas de
prevención. Lavarlos y/o pelarlos reducen el peligro.

Fuente: OMS (Organización Mundial de la Salud)