Habitualmente utilizamos el microondas para calentar alimentos ya cocinados que tenemos guardados en envases de plástico. Es un sistema muy práctico que nos hace disponer de alimentos calientes en muy poco tiempo.

Pero ¿porqué no es recomendable hacerlo?

Cada vez que un envase de plástico se somete a altas temperaturas, corre el riesgo de que el plástico se descomponga cediendo sustancia nocivas a los alimentos y modificando sus características sensoriales produciéndose un fenómeno conocido como migración.

Que se produzca o no este fenómeno, depende del alimento, del tiempo de contacto del mismo con el envase y de la temperatura a la que se haya sometido.

Con el fin de minimizar este riesgo, la legislación contempla una serie de medidas en el Reglamento (CE) Nº 1935/2004 sobre materiales y objetos plásticos destinados a estar en contacto con alimentos.

Este reglamento dispone que los materiales y objetos deben estar fabricados de conformidad con las buenas prácticas de fabricación para que cuando se utilicen, los plásticos no transfieran ningún componente tóxico a los alimentos provocando una alteración en sus características sensoriales.

Por lo tanto, para que no se produzca el efecto de migración, se deben seguir las recomendaciones del fabricante y hacer un uso correcto de los envases calentado a altas temperaturas sólo aquellos envases que estén destinados para ello.

¿Cómo se si un envase está preparado para calentar en un microondas?

Si un envase es apto para calentar en el microondas, debe presentar un símbolo como este

Simbolo-calentar

Si bien es cierto que aunque presente este símbolo, no todos los plásticos aguantan altas temperaturas.

De la alta variedad de plásticos que existen, los que no se deben utilizar, son los que contienen el código PVC cuya numeración es la 3. Son plásticos poco resistentes a altas temperaturas por lo que es mejor no utilizarlos para este fin.

Plásticos 3 PVC

Nuestro consejo es que calientes los alimentos en un recipiente de cualquier otro material que no sea plástico. De esta manera no se producirá el fenómeno de la migración y el alimento tendrá todas sus características sensoriales.