Si todavía no lo estás, ya es hora de que comiences a concienciarte del estado en el que se encuentra el planeta. Y sí, necesita que todos nos pongamos manos a la obra y apliquemos la sostenibilidad en nuestro día a día.

¿Cómo podemos empezar? Empecemos por algo tan básico como ir al supermercado. Allí tenemos la posibilidad de elegir como consumidores para hacer el bien o el mal al planeta. Todo dependerá de si escogemos o no las opciones más o menos respetuosas con el medio ambiente.

Para realizar una compra sostenible, evita el plástico en toda la compra

A veces es imposible; pero siempre que puedas, evítalo. Comienza por no coger las bolsas de plástico de super y sustitúyelas por bolsas de tela, un carro de la comprar, bolsas de plástico que tengas ya por casa, etc.

Y por supuesto, evita cualquier producto fresco envasado en plástico. ¿Para qué quiero un plátano envaso en plástico si la fruta ya trae su propia cáscara? ¡Di no al plástico!

Para realizar una compra sostenible, elige vidrio en vez de lata

Las latas además de ser de un solo uso, entres sus componentes se encuentra el aluminio, producido a partir de bauxita. Un recurso recurso no renovable cuya explotación ha dañado parte del planeta.

Además, para la producción de este aluminio, se requiere gran cantidad de energía eléctrica y su producción genera residuos minerales y gases como dióxido de azufre, fluoramina o vapores de alquitrán.
Por tanto, trata de eliminar todo tipo de envase en lata y sustitúyelos por vidrio. El cristal puede reutilizarse o reciclarse al 100%.

Para realizar una compra sostenible, Compra en espacios a granel

Aunque cualquier alimento y/o producto los tendremos que envasar para poder llevárnoslo a casa. Podremos reutilizar bolsas, recipientes de plástico o cristal para poder comprar en este tipo de establecimientos.

En el caso de carnicerías, pescaderías o charcuterías, muchos establecimientos permiten que sus clientes lleven sus envases o bolsas propias.

Para realizar una compra sostenible, compra productos de proximidad

Hay alimentos que no vienen en plástico. Pero ¿son sostenibles? En este caso se debe mirar el origen del alimento. Por ejemplo, hay frutas como los aguacates y los mangos que no vienen envasados.

Pero ¿cuál es su procedencia? Este tipo de frutas, salvo de venir del sur de España en temporada, vienen de muy lejos. Por lo que probablemente se haya consumido bastante combustible fósil para llegar hasta el super.

¿Son entonces sostenibles? ¡No! Para que sean sostenibles, debemos comprar productos de proximidad.

Para realizar una compra sostenible, compra productos de temporada

Aunque es algo que todos deberíamos saber, tenemos al alcance calendarios para saber qué frutas y verduras son de temporada. Consumiendo productos de temporada, consumimos productos de proximidad y estaremos haciendo una compra más sostenible.

Para realizar una compra sostenible, planifica y no tires comida

Para ser sostenibles, se debe consumir lo menos posible. Esto significa que debes comprar solo aquello que vayas a consumir. Si compras más de la cuenta, seguramente parte de tu compra se ponga en mal estado y tengas que tirarla.

Lo mejor es establecer un menú semanal para comprar únicamente lo necesario.

Para realizar una compra sostenible, lee las etiquetas

Para saber la procedencia del alimento, debes leer su etiquetado donde te indicará el país de origen.

Como ves, como consumidores tenemos la posibilidad de elegir qué comprar, cómo y dónde. Con esto, estaremos contribuyendo a la sosteniblidad del planeta. Cada pequeño gesto del consumidor, cuenta.