Alimentación saludable

Nitritos y nitratos en los embutidos: qué son y por qué en Embutidos Luis Gil no los utilizamos

Jamón serrano loncheado Luis Gil envasado al vacío

Los nitritos y nitratos son aditivos que se siguen utilizando en muchos embutidos y productos cárnicos. Durante años se han usado sobre todo para ayudar a la conservación, frenar determinadas bacterias y mantener ese color rosado tan habitual en los curados. La propia normativa europea reconoce ese papel tecnológico, pero también advierte de que su presencia puede favorecer la formación de nitrosaminas, algunas de las cuales son carcinógenas

Por eso, cuando hoy se habla de nitritos y nitratos, ya no se habla solo de conservación. También se habla de salud. La Agencia Internacional de Investigación sobre el Cáncer, dependiente de la OMS, clasificó la carne procesada como carcinógena para los humanos y la relacionó específicamente con el cáncer colorrectal. Además, señaló que el consumo diario de 50 gramos de carne procesada se asocia con un aumento del 18 % del riesgo de cáncer colorrectal. 

Conviene matizar algo importante: ecológico no siempre significa sin nitritos. En la producción ecológica europea, el nitrito sódico y el nitrato potásico siguen pudiéndose utilizar en determinados productos cárnicos, aunque de forma restringida y solo cuando se justifique que no existe una alternativa tecnológica equivalente. 

En nuestro caso, elegimos no utilizarlos.

En Embutidos Luis Gil elaboramos y comercializamos nuestras carnes y embutidos ecológicos sin nitritos ni nitratos añadidos. Lo hacemos porque creemos en una manera más limpia, más honesta y más coherente de producir: con carne de nuestros propios animales, ingredientes ecológicos certificados y el tiempo que necesita cada elaboración.

Sabemos que muchas veces estos aditivos se siguen defendiendo en nombre de la seguridad alimentaria. Pero también sabemos, por experiencia propia, que es posible elaborar productos de calidad, seguros y honestos sin recurrir a ellos. Cuando detrás hay buena materia prima, ganadería propia, control del proceso y una elaboración cuidada, no hacen falta artificios para hacer un embutido de verdad.

Y hay otra cuestión de fondo que no conviene olvidar: durante mucho tiempo, el consumidor se ha acostumbrado a asociar determinados colores y aspectos con la idea de frescura o calidad. Sin embargo, no siempre lo más vistoso es lo más natural. A veces, precisamente, lo natural es que un producto tenga un aspecto menos uniforme y menos “perfecto”. Para nosotros, eso no es un defecto. Es una señal de autenticidad.

Por eso defendemos una charcutería ecológica hecha con verdad. Sin añadir más de lo necesario. Sin disfrazar el producto. Sin buscar atajos. Solo carne, ingredientes ecológicos certificados, sal, tiempo y oficio.

Si te interesa profundizar en este tema, te recomendamos leer el informe El aditivo que nos enferma, del Observatorio de Corporaciones Alimentarias de Justicia Alimentaria, que aborda precisamente el papel de los nitritos y nitratos en la carne procesada y sus implicaciones para la salud. 

En Embutidos Luis Gil apostamos por carnes y embutidos ecológicos elaborados sin nitritos ni nitratos añadidos, con ganadería propia, ingredientes naturales certificados y una forma de producir que prioriza la calidad real frente a los artificios.