El brote de listeriosis vivido este verano por la contaminación de carne mechada de una empresa andaluza puso de relevancia un problema que causa al año más de 400 muertes en nuestro país. El tercero en Europa en número de infectados.

Recientemente los medios de comunicación se han hecho eco de otros brotes en Francia, Estados Unidos, y en una empresa alemana cuyos productos podrían haber sido distribuidos en España. 

En este post os contamos las prácticas y controles que seguimos en Embutidos Luis Gil para garantizar la seguridad de nuestros productos.

¿Qué es la listeria?

La listeria es una bacteria (listeria monocytogenes) presente en animales salvajes y domésticos, en el agua, los suelos… Esta bacteria causa la listeriosis, una infección alimentaria muy violenta con un índice de mortalida de entre un 20 y un 30%. 

Para que un alimento se considere infectado por listeria debe presentar una concentración por encima de 100 unidades formadoras de colonia (UFC) por gramo en los alimentos listos para consumir. La carne mechada infectada en Andalucía tenía 15.000 UFC.

La mejor forma de prevenir la aparición de altos índices de listeria en los alimentos es extremar las medidas de higiene durante la fase de producción de la cadena alimentaria, pero también durante su distribución y su manipulación y almacenado en casa.

¿Qué hacemos en Embutidos Luis Gil para evitar la listeria?

Para evitar la contaminación por esta temida bacteria en Embutidos Luis Gil se toman diferentes medidas que garantizan la total seguridad de nuestros productos.

  • Extremar las medidas de higiene

En nuestra empresa somos muy escrupulosos y estrictos observando en todo momento buenas prácticas de desinfección y mantenimiento de nuestras instalaciones, maquinaria y utensilios utilizados durante la fase de producción. Principalmente la contaminación de listeria es un problema de higiene.

  • Control de las condiciones de temperatura y humedad. 

Aunque la bacteria es capaz de sobrevivir en condiciones extremas de temperatura y humedad su temperatura óptima de crecimiento es de entre 30 y 37ª C. Todas nuestras instalaciones se encuentran a temperaturas bastante inferiores: 8º C máximo en la zona de despiece y elaboración, 12 º C máximo en la zona de loncheado y envasado y 7º C máximo en la zona de secaderos ya que curamos todos nuestros embutidos siempre en frío. Además en nuestros embutidos analizamos constantemente la actividad de agua (aw), que manteneos siempre por debajo de 0,90 aw, ya que la bacteria necesita unas condiciones óptimas para su crecimiento de 0,97 aw.

  • Análisis de todos los lotes con un laboratorio certificado.

Por último todos los lotes de nuestros productos, tanto de carne fresca como embutidos, son analizados por un laboratorio externo Eurofins, certificado por ENAC (Entidad Española de Acreditación), que es el laboratorio de pruebas líder mundial en el sector de la alimentación y de piensos para animales.