El buen tiempo y la oportunidad de reencontrarnos en persona al aire libre hacen de las barbacoas una opción perfecta para disfrutar estos días. Te contamos en nuestro post cómo triunfar en tu próxima barbacoa y que además sea ecológica.

La carne

Lo primero que tienes que tener en cuenta a la hora de organizar una barbacoa es saber cuántas personas asisten y calcular un promedio de 350 – 400 gr de carne por persona.

Y lo siguiente es elegir una carne de buena calidad, y si es ecológica, esto está asegurado. En nuestra web encontrarás un montón de cortes de carne y productos frescos que están riquísimos a la brasa: chorizo y salchichón, panceta, costillas, presa, pluma, secreto, solomillo… 🤤 Ya sabes que puedes hacernos un pedido a través de correo@embutidosluisgil.com, enviando un WhatsApp al 685 18 14 13 o llamando al 941 43 64 31 y te lo llevamos directamente a tu casa.

Deja la carne un tiempo antes a temperatura ambiente, preferiblemente con una hora de antelación. Esto facilitará que mantenga su esencia y sabor y quede mucho más jugosa.

Es mejor poner la sal una vez cocinada, así evitaremos que se seque demasiado, aunque las piezas grandes admiten sal desde el principio.

Puedes añadir hierbas aromáticas, adobos, marinados y salsas… o, si eres más purista, disfrutar simplemente del sabor de la carne sin adornos, esto ya depende del gusto de cada uno.

Las brasas

El quid de la cuestión. Existen varias opciones: leña, carbón o sarmientos. Aquí en La Rioja no hay discusión, los sarmientos son la opción preferida por la mayoría ya que dan a la carne un sabor especial y por algo estamos en la tierra con nombre de vino 😉

Eso sí, hay que disponer de una buena cantidad de “gavillas” porque aunque dan una brasa muy potente, no tiene mucha duración.

Si eres novato, la mejor opción es el carbón, es la más segura. Es más rápido para formar la brasa. Pero intenta huir del carbón vegetal convencional y gasta un poco más para hacerte con un carbón de encina por ejemplo, tus comensales te lo agradecerán.

La leña es otra alternativa genial pero debes tener en cuenta que requiere un tiempo de combustión previo de entre 30 y 40 minutos para generar las brasas.

Para prender bien el fuego no debes crear una montaña compacta con el combustible, sino que debe haber huecos, ya que el fuego necesita oxígeno. Usa para encenderlo papel de periódico, ramitas, piñas secas, o cualquier cosa que ayude a generar combustión y evita las típicas pastillas de encendido que desprenden un olor poco agradable que a veces puede afectar hasta el sabor de la comida.

Antes de poner la carne espera a que las brasas estén blanquecinas o grisáceas y que no haya llama y extiéndelas muy bien por toda la superficie que ocupará la parrilla para que la carne se cocine de forma uniforme. Aprende a manejar las brasas, y domina el fuego, ¡no dejes que sea al contrario!

Intenta no poner la parrilla demasiado cerca de las brasas.

Asa sin prisa

Vísteme despacio que tengo prisa. 

Sé paciente, espera el tiempo necesario por cada lado para cocinar bien la carne pero procura no hacerla demasiado. Siempre es mejor quedarse corto que comerte una trozo de carne que es como un zapato. Si ha quedado demasiado poco hecha  puedes pasarla de nuevo, pero si está muy hecha y seca, no hay vuela atrás.

No la marees y procura darle la vuelta una sola vez.

Los parrilleros más expertos dicen que la carne se tiene que caramelizar.

Seguridad ante todo

Elige un sitio seguro para hacer tu barbacoa y respeta las normas. Siempre al aire libre y en lugares donde esté permitido. 

Ubica tu barbacoa en función de la dirección del viento, evitando que un viento fuerte sobre el fuego pueda levantar chispas.

Nunca uses alcohol o gasolina para encender la barbacoa y ¡jamás dejes el fuego sin vigilancia! Puede saltar una chispa por pequeña que sea y desencadenar una catástrofe. Debes ser responsable ante todo.

Cuando termines de cocinar asegúrate de apagar bien las brasas. Lo mejor es cubrir la barbacoa para ahogar el fuego y así asegurarte de que está bien apagado.

Si no tiene tapa deberás esperar a que se apague lentamente y asegurarte de ello antes de limpiar las brasas.

Limpia bien la parrilla con un estropajo metálico cuando esté todavía templada y así será más fácil eliminar los restos de alimentos que hayan quedado adheridos.

Y esto es lo básico. Acompaña la carne con una buena ensalada o unas verduras asadas también a la parrilla y ¡a disfrutar!