Lo que comemos es esencial para nuestro organismo y supervivencia pero también causa en ocasiones daños a la salud tanto de los humanos como del planeta. Está claro que es necesario que nuestra dieta sea más sostenible. El consumo de carne está en el punto de mira. 

El excesivo consumo de carne se ha convertido en un problema en el mundo occidental. Pero eliminar completamente su consumo no es la solución, la clave es reducir el consumo de carnes procedentes de la ganadería industrial y optar por carnes de más calidad, producidas de forma sostenible y respetuosa con los animales y el medioambiente.

A continuación te explicamos las razones por las que consumiendo carne producida bajo la agricultura y ganadería ecológicas estás luchando a la vez contra el cambio climático.

1. Más sana y natural

La carne es una fuente esencial de proteínas y minerales para nuestro organismo. La carne producida mediante métodos como la agricultura y la ganadería ecológicas es un producto más natural y saludable que la carne de ganadería industrial ya que respeta los tiempos y no acelera artificialmente el proceso procurando el bienestar de los animales. 

2. Sostenibilidad ambiental y social

Los animales criados bajo los principios de la ganadería orgánica juegan un importante papel en la conservación de los entornos rurales, tanto a nivel medioambiental como social y económico.

3. Aprovechamiento de recursos locales 

El apoyo a productores locales y al desarrollo sostenible del medio rural que tantos problemas presenta ahora mismo, o conectar a los consumidores con los lugares de origen de los productos, es también una forma de contribuir a salvar el planeta y a apostar por otros estilos de vida más respetuosos con el entorno.

4. Cuidado del suelo

La alimentación de los animales criados en la ganadería ecológica proviene de ingredientes de agricultura ecológica, un método de cultivo que facilita la conservación y fertilidad de los suelos y el aprovechamiento del agua.

En nuestro caso el cereal que comen nuestros cerditos, además de las bellotas que encuentran en ‘El Encinar’, es producido en nuestra misma explotación mediante el método de agricultura ecológica.

5. Carne libre de residuos químicos y organismos modificados genéticamente

Aunque se ha reducido mucho el uso de antibióticos veterinarios en España, aún se siguen utilizando, no tanto para estimular el crecimiento y engorde rápido de los animales como para prevenir enfermedades en animales sanos. Mientras esta es una práctica muy extendida en la ganadería industrial, es algo totalmente prohibido en las ganaderías con sello ecológico en las que se favorece el desarrollo natural del sistema inmunitario de los animales y en las que únicamente pueden administrarse antibióticos bajo supervisión veterinaria y en casos extremos.

Tambien la alimentación de los animales debe proceder de pastos y cereales libres de pesticidas e insecticidas y de sustancias modificadas genéticamente.