Los cortes más sabrosos para disfrutar de una textura jugosa con esta técnica culinaria tan sencilla como sana y práctica son el secreto, la pluma, el solomillo la presa y el lomo. Descubre en este post cinco errores que debes evitar para no arruinar tu corte favorito de carne de cerdo ecológico.

1.    No tener en cuenta la temperatura de la carne

Si hacemos la carne nada más sacarla de la nevera es más que probable que se contraiga por el cambio brusco de temperatura y se haga de forma irregular. Para evitar esto saca la carne un poco antes y deja que se atempere antes de cocinarla. ¡Verás qué cambio!

2.    No calentar suficientemente la sartén antes

Si la plancha o sartén, muy importante que sea antiadherente, no están lo suficientemente calientes antes de poner la carne tardará más en hacerse bien y quedará seca. Ten paciencia y espera.

3.    No abuses del fuego muy alto ni todo lo contrario

Sella con un primer golpe a fuego muy fuerte ambos lados y después baja potencia y deja que se haga despacio unos minutos por cada lado. Y apaga el fuego antes de que llegue al punto óptimo para que termine de hacerse sola.

4.    Pinchar y remover la carne continuamente.

Cuanto menos manipules la carne mejor. No le des vueltas continuamente ni la pinches porque cortarás la recirculación de los jugos y se secará.

5.    Demasiado aceite

No es necesario que utilices, literalmente, una piscina de aceite. Deja esto para cuando lo hagas empanado o rebozado, por ejemplo. Para cocinarlo al natural coge una sartén o plancha seca e impregna el filete de cerdo con un poco de aceite de oliva o algún marinado de tu elección (aceite mezclado con hierbas y especias). Lo mejor es utilizar una brocha pero también puedes hacerlo con las manos masajeando suavemente la pieza para extenderlo.Esto conseguirá proteger la carne y reducirá la evaporación de los jugos.