En general, se entiende por producción ecológica porcina aquellos sistemas de obtención de alimentos que respetan el medio ambiente, conservan la fertilidad del suelo y la diversidad genética y promueven el bienestar de los animales.

La producción agraria ecológica se lleva a cabo mediante un uso óptimo de los recursos locales, sin la aplicación de productos de síntesis química, con un empleo restringido de aditivos artificiales y procurando un desarrollo agrario perdurable, económicamente viable y socialmente justo.

En la Unión Europea la producción agroalimentaria ecológica viene definida por el Reglamento 889/2008 y por el Reglamento 834/2007, del Consejo de Ministros sobre producción y etiquetado de los productos ecológicos, con respecto a la producción ecológica, su etiquetado y su control, marca las directrices técnicas fundamentales.

Hoy haremos hincapié en aquellos preceptos normativos que afectan a las explotaciones porcinas y a las tierras ecológicas asociadas a dicha producción.

Integración agropecuaria

Todas las granjas ecológicas deben tener tierras, y éstas deben estar a disposición de los animales.

Así mismo, el reglamento obliga a que las deyecciones de los cerdos ecológicos se esparzan en tierras certificadas. Este punto, que parece extraño, queda explicado en parte si se tiene en cuenta que la producción agraria ecológica suele tener déficits de fertilización, pues no se pueden usar fertilizantes químicos, y no se podría permitir que deyecciones de animales ecológicos sirvieran para fertilizar tierras convencionales. Además esta obligación conduce indirectamente a las granjas de cerdos ecológicas a disponer de tierras certificadas.

La carga ganadera máxima en producción ecológica no debe sobrepasar los 170 kg N/hectárea.

Conversión de los animales

Toda explotación que empieza o que se convierte a la producción porcina ecológica debe pasar un periodo de conversión de las tierras y de los animales.

El periodo de conversión es el tiempo que transcurre desde que un productor inscribe su explotación en producción agraria ecológica y, por lo tanto, empieza a cumplir todos los requisitos normativos y se somete a las inspecciones pertinentes, hasta que sus productos se pueden comercializar con los distintivos de la agricultura ecológica. Estos periodos se explican por la necesidad de adaptar la finca y el productor a las nuevas condiciones de producción y son distintos en función del tipo de superficie agrícola y de la especie ganadera u orientación productiva que se inscribe.

Razas

En la producción ecológica se da prioridad a las razas autóctonas y rústicas. Aún así, el reglamento no prohíbe que se escojan razas muy productivas y mejoradas. De hecho, entre las explotaciones porcinas ecológicas europeas se encuentran tanto granjas que usan razas autóctonas de distintas regiones, como explotaciones que optan por las típicas líneas genéticas de cerdo blanco.

La mayor parte de la producción porcina ecológica europea es a partir de las mismas razas que se usan en la producción intensiva, como Landrace, Large White, Duroc o Pietrain. La elección de la raza debe ser fruto de una reflexión inicial y global, donde se tenga en cuenta la realidad de la finca donde se quiere producir, la dimensión de la empresa, el producto que se quiere comercializar y el mercado objetivo del proyecto.

Reposición

Todos los animales que entren en una granja deben proceder de otras explotaciones ecológicas. Aún así, con finalidades de cría únicamente (no de engorde) y cuando no se disponga de un número suficiente de animales ecológicos, se pueden entrar en la explotación un 20% de hembras adultas nulíparas.

Este porcentaje se calcula sobre el total de ganado adulto de la granja. El porcentaje máximo de reposición puede aumentarse hasta el 40%, previa autorización de la autoridad competente, cuando se emprenda una importante ampliación de la explotación, se proceda a un cambio de raza o se use una raza en peligro de abandono (de acuerdo con el anexo IV del Reglamento (CE) núm. 1974/2006, de la Comisión, de 15 de diciembre de 2006, por el que se establecen disposiciones de aplicación del Reglamento (CE) no 1698/2005 del Consejo relativo a la ayuda al desarrollo rural a través del Fondo Europeo Agrícola de Desarrollo Rural)

Alimentación

En general, se establece que el ganado ecológico se debe alimentar a partir de piensos y materias primas ecológicas que cubran las necesidades nutricionales de los animales en las diversas etapas de su desarrollo.

En producción porcina ecológica, los lechones deben ser alimentados con leche materna, con preferencia sobre la leche natural, durante un periodo mínimo de 40 días.

Condiciones de las instalaciones

La producción ecológica respeta ampliamente el bienestar de los animales y esto se traduce, entre otras cosas, en unas densidades bajas en los establos y en unas instalaciones que permitan a los cerdos desarrollar sus instintos naturales.

Todos los animales deben disponer de unas superficies mínimas cubiertas y unas superficies mínimas al aire libre, que a su vez, podrán ser parcialmente cubiertas.

Al mismo tiempo, también se limita la superficie máxima con rejilla. Por lo tanto, las típicas granjas intensivas que tienen toda la superficie con rejilla y la fosa de purines debajo están prohibidas en producción porcina ecológica.

En agricultura ecológica no se pueden mantener los animales en jaulas, ni siquiera durante la lactación. Para evitar una mortalidad neonatal alta, es muy importante diseñar bien la paridera.

Reproducción

La reproducción en producción porcina ecológica debe ser lo más natural posible. Aún así, el reglamento permite expresamente la inseminación artificial.

Quedan excluidos otros métodos de reproducción, como la transferencia de embriones o la clonación.

La administración de hormonas para el control reproductivo está prohibida.

Mutilaciones

En general, el recorte de colas y de dientes en los lechones está prohibido en producción ecológica.

Aún así, por razones higiénicas y de seguridad, las autoridades competentes pueden autorizar caso por caso a los productores que soliciten recortar el rabo o limar los colmillos de los lechones.

La castración de los lechones a edades determinadas y bajo unas condiciones adecuadas está permitida en producción ecológica.

Sanidad

La sanidad animal en producción ecológica se basa en métodos preventivos, como la selección de razas o estirpes apropiadas, las prácticas de gestión pecuaria, los piensos de alta calidad y el ejercicio, cargas ganaderas apropiadas, una estabulación adecuada y unas buenas condiciones higiénicas.

Solo con lactaciones más largas, menos densidad en los establos y la obligación de disponer de patio y materiales para hozar ya se consigue una mejora significativa del bienestar, que a su vez se traduce en un mejor estado sanitario, un sistema inmunitario más reforzado y menos predisposición a padecer enfermedades secundarias.

Si a pesar de las medidas preventivas tomadas para velar por su salud los animales enferman o se lesionan, serán tratados de inmediato y, en caso necesario, se aislarán y se alojarán conforme sea debido.

Se da preferencia para el tratamiento a los productos fitoterapéuticos y homeopáticos y a los oligoelementos.

De todas formas, si la aplicación de las medidas mencionadas no resulta eficaz para curar una enfermedad o lesión y es imprescindible administrar un tratamiento que evite sufrimientos o trastornos a los animales, pueden utilizarse medicamentos veterinarios alopáticos de síntesis química o antibióticos bajo la responsabilidad de un veterinario.

Con excepción de las vacunaciones, los tratamientos antiparasitarios y los programas de erradicación obligatoria, cuando un animal o un grupo de animales reciba más de tres tratamientos con medicamentos veterinarios alopáticos de síntesis química o antibióticos en un periodo de 12 meses (cerdas reproductoras y verracos), o más de un tratamiento si su ciclo de vida productiva es inferior a un año (cerdos de engorde), los animales o su carne perderán la calificación.

Además, el tiempo de espera entre la última administración del medicamento veterinario alopático a un animal y su sacrificio se duplicará en relación al tiempo de espera legal o, en caso de que no esté especificado dicho periodo, será de 48 horas.

En lo relativo a la limpieza y desinfección, en los locales e instalaciones ganaderas solamente podrán utilizarse los productos de limpieza y desinfección que estén autorizados para ser usados en producción ecológica. 

 

En Luis Gil cumplimos con toda la normativa sobre producción porcina ecológica vigente. Con ello nuestros cerditos viven felices y nos proporcionan un carne de gran calidad con la que elaboramos nuestro embutidos y carnes frescas ecológicas.